Diferencias de mentalidad entre holandeses y alemanes

Es difícil determinar si los alemanes y los holandeses se gustan o no. ¿Tienen una mentalidad idéntica o difieren mucho? Esta respuesta también es difícil de encontrar. El vecindario regional se conforma y hay tribus idénticas como los frisones y los frisones del este. Conducir en los Países Bajos, ya sea con su propio coche o con un vehículo alquilado, no difiere de Alemania en lo que respecta a las normas de tráfico y a la construcción de carreteras. Y no hay cientos de coches con caravanas en las autopistas. Eso es un prejuicio.
Pero, ¿hasta qué punto son precisos los holandeses? Tienen una especie de código de etiqueta. Esto rige el comportamiento social y se considera importante. Algunas costumbres pueden no ser comunes en todas las regiones. Sin embargo, puede decirse que la sociedad holandesa es igualitaria, individualista y moderna. La gente está orgullosa de su herencia cultural y tiende a considerarse humilde, tolerante, independiente y autosuficiente. Valoran la educación, la tolerancia, la diligencia, la ambición y la capacidad de los demás. Y son comparables a los alemanes en muchos de estos atributos. Sin embargo, es más difícil integrarse en los Países Bajos debido a la mentalidad. Esto puede deberse a que los holandeses son bastante egocéntricos. Piensan primero en sí mismos y lo ven así, como lo demuestra Internet. Hablan con discreción y con mucho contacto visual, pero generalmente son muy honestos y directos. Para un extranjero, esto puede parecer intimidante, especialmente en las culturas en las que los temas se discuten con extremo cuidado y cortesía. Al hablar, los holandeses evitan los superlativos, se nota. Si algo “no está mal”, “está bien” o “es bonito”, debe percibirse como un elogio. Si entras en una tienda, no debes hacerte el remolón y evitar las preguntas personales. Este tipo de cosas no son habituales y resultan prepotentes y groseras. La gente suele ser muy reacia a hablar de dinero. El regateo no es común, esto debe tenerse en cuenta también en las tiendas.
La mencionada honestidad es una gran diferencia para los alemanes. No es que los alemanes sean fundamentalmente deshonestos, pero los holandeses no conocen ningún tabú cuando se trata de temas. Expresan sus opiniones de forma abierta y honesta. Y esto puede sentirse en una situación desagradable. No obstante, como son reservados, al menos en lo que respecta a sus asuntos privados, siempre existe el riesgo de que el interlocutor extranjero se exceda en su reacción.
Todas las empresas de alquiler de coches de renombre tienen sucursales en los Países Bajos. Es posible reservar los vehículos con antelación o acudir directamente a una tienda. La atención al cliente es muy importante, el rendimiento y el servicio tienen un nivel internacional. Tampoco debería haber problemas de idioma, ya que muchos holandeses hablan inglés y algunos también alemán. Aunque haya diferencias de mentalidad, no es difícil llevarse bien en los Países Bajos. No hay que dejar de lado que es un alemán y, por tanto, algo mejor. Es el prejuicio de que a los alemanes les gusta comportarse así, y por supuesto a los holandeses no les gusta tal cosa, comprensiblemente.